National Endowment of the Arts - The Big Read
Fahrenheit 451

Fahrenheit 451

by Ray Bradbury

You don’t have to burn books to destroy a culture. Just get people to stop reading them.


Ray Bradbury selling newspapers on the corner of Olympic and Norton, Los Angeles, c. 1938. (Getty Images)

Vida y tiempos de Ray Bradbury

Los años 20
Ray Bradbury nació el 22 de agosto de 1920.
Yevgeny Zamyatin termina de escribir la novela We (Nosotros), que tuvo gran influencia en las novelas de ciencia-ficción.
En 1926 se publica el primer número de Amazing Stories.
Bradbury será uno de sus primeros suscriptores.

Los años 30
Bradbury comienza a escribir sus propias historias de Buck Rogers.
Orson Welles emite por radio “War of the Worlds” (La guerra de los mundos).
Los nazis queman libros por toda  Alemania; las imágenes de las noticias horrorizan a un Bradbury adolescente.

Los años 40
Bradbury se casa con Marguerite McClure en 1947 y publica su primer libro: Dark Carnival (Carnaval negro).
Se publica 1984 de Orwell.
El Comité de Investigación de Actividades Antiestadounidenses del Congreso investiga la industria cinematográfica.

Los años 50
Bradbury publica The Martian Chronicles (Crónicas marcianas) en 1950 y Fahrenheit 451 en 1953.
Kurt Vonnegut logra publicar su primer trabajo en la revista Galaxy.
La Guerra Fría pone en peligro las libertades civiles de los escritores en los Estados Unidos y su vida en la Unión Soviética.

Los años 60
Bradbury es nominado al Oscar por el corto animado Icarus Montgolfier Wright, 1962.
The Twilight Zone (La dimensión desconocida), The Outer Limits (Más allá del límite) y Star Trek (Viaje a las estrellas) enganchan a una nueva generación en la ciencia-ficción.
En 1966 se estrena Fahrenheit 451 de Truffaut, con Oskar Werner y Julie Christie como protagonistas.

Los años 70
Bradbury recibe el galardón World Fantasy Award en reconocimiento a su trayectoria.
Inspirada en Dandelion Wine de Bradbury, la tripulación del Apollo 15 bautiza un cráter con el nombre de “Dandelion”.
En 1977 se estrena Star Wars (La guerra de las galaxias): la última vez que alguien piensa que la ciencia-ficción es un género de culto.

Los años 80
Bradbury recibe el galardón PEN Center USA West en reconocimiento a su trayectoria.
William Gibson es pionero del subgénero de ciencia-ficción denominado ciberpunk.
Se publican 15 libros más de Bradbury, incluyendo la colección de terror The Toynbee Convector (El convector Toynbee).

Los años 90
Bradbury escribe Green Shadows, White Whale (Sombras verdes, ballena blanca), sus memorias de escribir el guión de Moby Dick.
Muchas revistas de ciencia-ficción cambian al formato electrónico.
Bradbury sufre un accidente cerebrovascular casi mortal en 1999. Pule su primer libro de misterio mientras aún está en el hospital.

Los años 2000
Más honores: Premio National Book Award por su distinguida contribución a las letras estadounidenses, Medalla Nacional de las Artes, y una mención especial del Premio Pulitzer.
La esposa de Bradbury muere en 2003.
En 2005 aparece la biografía de Sam Weller, The Bradbury Chronicles (Las crónicas de Bradbury).
Ray Bradbury muere en Los Ángeles el 5 de junio de 2012 a los 91 años de edad.

La literatura y la censura

“El papel arde, pero las palabras vuelan”. Estas palabras del rabino martirizado Akiba Ben Joseph sobre la quema de libros aparecen en una las paredes de la biblioteca pública de Los Ángeles, tan apreciada por Ray Bradbury y que sobrevivió un horrible incendio en 1986. También subrayan una verdad ignorada con demasiada frecuencia: la censura no funciona casi nunca. Prohibir o quemar un libro puede sacarlo de circulación temporalmente, pero normalmente hace que la gente tenga más curiosidad por leer dicha obra. Bajo el mando de Josef Stalin y sus sucesores, Rusia prohibió libros dudosos y mató o encarceló a sus autores; sin embargo, ediciones clandestinas o samizdat pasaron de mano en mano y finalmente ayudaron a derrumbar el sistema soviético. Adolf Hitler exhortó a sus seguidores a quemar los libros escritos por autores judíos o “subversivos”, pero lo mejor de esos libros ha perdurado unos sesenta años más que la Alemania nazi. Irónicamente además, las historias de las quemas de libros de los nazis ayudaron a inspirar Fahrenheit 451, una de las denuncias de la censura más obsesionante de toda la literatura.

Es irónico también que la propia acusación de censura hecha por Bradbury haya sido censurada en repetidas ocasiones. Catorce años después de la publicación inicial de Fahrenheit 451 algunos educadores consiguieron persuadir a la editorial para que lanzara una edición especial. Esta edición modificó más de setenta y cinco pasajes para eliminar palabras ligeramente ofensivas y para “limpiar” dos incidentes en el libro (por ejemplo, un personaje secundario pasó de estar “borracho” a estar “enfermo”). Cuando Bradbury se enteró de los cambios exigió que la editorial retirara la versión censurada y lo consiguió. Desde 1980 solamente ha estado disponible el texto original de Bradbury. Como consecuencia, algunas escuelas han prohibido el libro en programas de estudio de sus clases. Con todos los intentos por sanearla o prohibirla completamente, Bradbury siguió diligente en defensa de su obra maestra, escribiendo una coda que aparece en algunas ediciones del libro:
“No me insulten con las decapitaciones, cortes de dedos o desinfle de los pulmones que planean para mis obras. Necesito la cabeza para asentir o negar, la mano para saludar o cerrar el puño, los pulmones para gritar o susurrar. No me iré tranquilamente a un estante, sin entrañas, para convertirme en un no-libro”.

Otros libros frecuentemente censurados

The Grapes of Wrath (Las uvas de la ira)
Consistentemente situado entre los libros más frecuentemente prohibidos del canon literario estadounidense, la novela de John Steinbeck de 1937 ha tenido que afrontar innumerables acusaciones de los sistemas de bibliotecas y los distritos escolares. Entre las quejas más comunes se encuentran sus descripciones de gente rural como, por citar una petición, “bajos, ignorantes, profanos y blasfemos”.

To Kill a Mockingbird (Matar un ruiseñor)
El Comité para la Libertad Intelectual de la Asociación Estadounidense de Bibliotecas ha citado el libro de Harper Lee de 1960 como uno de los diez más comúnmente cuestionados. Muchos distritos escolares lo han prohibido por sus comentarios raciales y una que otra palabra ligeramente ofensiva.

A Farewell to Arms (Adiós a las armas)
La tercera novela de Ernest Hemingway de 1929 fue aclamada por el público y la crítica, aunque las autoridades en Estados Unidos y en el exterior no opinaban lo mismo. Inicialmente, el libro se publicó en Scribner’s Magazine como una serie de cinco partes, la que fue proscripta por los funcionarios municipales de Boston por considerarla obscena. En Italia, se la consideró antipatriótica por su poca alagadora y fiel representación de la retirada del ejército italiano de Caporetto.

Adventures of Huckleberry Finn (Las aventuras de Huckleberry Finn)
Cuando se publicó por primera vez en 1885, la biblioteca pública de Concord, Massachussets proscribió la perdurable obra maestra de Mark Twain y la calificó como “basura apropiada sólo para los barrios bajos”. En 1957, the National Association for the Advancement of Colored People (Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color) exigió que se retirara de las escuelas secundarias de la ciudad de Nueva York por un nuevo motivo: supuesto contenido racista.

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